Existe una terrible confusión respecto al Storytelling, y más cuando lo empleamos en una misma frase junto a la palabra política.

Ya en su día, cuando publicaron el libro de Christian Salmon escribí al respecto, advirtiendo de los peligros que suponía malinterpretar el término.

Hace apenas un mes (el 14 de octubre de 2011), di con esta noticia.

Me sorprendió la nula relación que existía entre el titular y el cuerpo de la noticia (donde no se habla de expresar emociones, ni de si eso es motivo de crítica en nuestro país). Me sorprendió (¿o no lo hizo?) que se citaran, una vez más, los mismos ejemplos: la niña de Rajoy, el niño de Obama… Malos ejemplos porque, tal y como yo lo veo, eso no es Storytelling. Por no ser, ni siquiera son (malas) historias: son artificios de charlatán, anécdotas descontextualizadas, maniobras publicitarias lloronas, burdas y poco más, dignas de figuran entre los casos que Salmon cita en su libro, a la altura de las astracanas de Reagan o Bush.
Hastiado por tanta desinformación, retórica vacía y desconocimiento de la materia (¡se supone que los diarios informan!), decidí dejar un comentario en la web en cuestión.

Mi texto decía:
(11:41)
Y en España, diría yo, también nos informamos poco y mal. Resulta lamentable que se hable únicamente de Storytelling asociándolo a la política (y a determinadas actuaciones en este campo). El Storytelling es mucho más que eso y me atrevería a decir que, para la mayoría de los que nos dedicamos a ello, los ejemplos que cita el artículo ni siquiera son Storytelling, sino anécdotas, estrategias propagandísticas y poco más.
En otros países el uso del Storytelling como herramienta de comunicación, personal y empresarial, se utiliza con normalidad y con muy buenos resultados. Claro que puede que eso no se considere noticia o no tenga el necesario tono “amarillo” para llamar la atención del posible lector.
Hablando de contar mal… ¿En qué parte del artículo se expone lo que enuncia el titular de la noticia?


Acto seguido (para aparecer publicado mi comentario necesitaba aprobación), entré en Twitter y escribí el siguiente mensaje:
(no he podido recuperar la hora exacta, por lo que la apunto simplemente como xx:xx):

xx:xx
Acabo de dejar un comentario en http://bit.ly/nlYx4k ‘En España criticamos al que expresa las emociones’ ¿Lo publicarán? #Storytelling


Inesperadamente (en tanto que no lo esperaba), el autor del artículo, me localizó en Twitter y me envió el siguiente tweet:


13:33
@Imastranger No solo lo publicamos sino que lo contestamos.


Y, efectivamente, tal y como me decía, la respuesta apareció publicada:


13:30
Hola Montecarlo,
En el texto enuncio claramente que es una técnica usada en comunicación, política y empresarial. Mi libertad como redactor es hablar de lo que considere más oportuno, y en una coyuntura preelectoral como la que estamos viviendo, he decidido hablar de la versión política.

Hablar tan a la ligera de que los ejemplos en el artículo son sobre estrategia propagandística, cuando ni siquiera se conocen las especificidades propias de cada caso, es cuanto menos arriesgado, y cuanto más, propio del desconocimiento. Guy Durandin especifica que la propaganda para serlo debe ser una táctica de desinformación, algo que en ningún caso puede considerarse de algunos de los casos relatados en el artículo.

Las consideraciones sobre lo oportuno de elegir las citas del entrevistado y el orden en el que establecerlas son eso, consideraciones, y cada cual tendremos las nuestras y propias.

Gracias.
Antonio Maestre
@antoniomaestre


A partir de aquí, tuvimos una breve charla on line, que paso a reproducir. (Listo los mensajes por orden de publicación, aunque a menudo en estos casos una replica se cruza con la contraréplica).


xx:xx
@AntonioMaestre Gracias por responder. Más tarde te dejo comentario, aunque debo decirte que me ratifico en lo dicho.

xx:xx
@AntonioMaestre Conozco bien los casos que mencionas, y no discuto la libertad del redactor de citar a quien quiera, en el orden que desee

xx:xx
@AntonioMaestre Si me conocieras, sabrías que no acostumbro a hablar a la ligera, y que puedo defender mis opiniones con una reflexión seria

14:23
@AntonioMaestre Y te avanzo que sí, lo de Rajoy, lo de Obama etc.. son tácticas de desinformación y manipulación, no Storytelling serio.

14:25
@AntonioMaestre No discuto la libertad de expresión del periodista pero lamento que se hable de ciertos temas siempre desde el mismo enfoque

14:27
@Imastranger no dudo d los conocimientos ajenos sin que antes lo hagan d ls míos, y yo me ratifico en q sin desinformación no hay propaganda

14:28
@AntonioMaestre Porque, en esa línea de pensamiento, cabría citar a Pascual Serrano y su obra “Desinformación”, por citar tan solo 1 ejemplo

14:29
@Imastranger Cualquier acotación siempre enriquece pero desde el respeto y sin acusaciones inapropiadas como la de amarillismo. Un saludo

14:37
@AntonioMaestre Lamento el adjetivo y me disculpo, pero se lee demasiado a menudo noticias demasiado sesgadas

14:38
@AntonioMaestre Sobre mis conocimientos, puedes visitar mi perfil en linkedin y hacerte una idea


Sorprendentemente, el siguiente mensaje cambia el tratamiento, y ahora me hablade “usted”.

14:44
@Imastranger aceptado. No pasa nada, conozco su CV conozco esa obra, pero me quedo con Durandin, más académico y completo a mi parecer.

14:48
@Imastranger Le aseguro que se hablará del valor narrativo del storytelling para empresas. Pero en estaba ocasión elegí politica.

14:57
@Imastranger y que conste que mis opiniones sobre storytelling no coinciden con las del entrevistado pero para eso tengo mi blog.


No respondí. Por falta de tiempo y porque, creo, uno ha de utilizar los canales más adecuados, y en este caso pensé que seguir con Twitter (un servicio de mensajes rapidos y breves) no era lo mejor.
Por eso decidí escribir este post, y que sirviera como comentario a la noticia y posterior conversación.


Se acercaban las elecciones (ya están aquí) y, claro, siguieron apareciendo más “noticias” relacionadas con el Storytelling . En realidad, un refrito de la misma, que corre el peligro de convertirse en una “urban legend”.


Como señalaba al inicio, el malentendido parece que no se aclara y en, esta supuesta era de la información , el ruido crece y suena cada vez con más fuerza. Puede que sea yo, que deba repasar o modificar mi definición de información, puede que sea consecuencia del “todo vale” o, simplemente, que la inmediatez se haya impuesto de tal modo que hasta se la valore más que al rigor de la información contrastada. (Podrán considerarme “chapado a la antigua”, pero desde muy joven algún amigo, por entonces aspirante a periodista y tan joven como yo, me enseñó algunas cosas sobre el rigor y la seriedad de esta noble profesión, algo que nunca he olvidado y espero no hacerlo jamás).


Tiempo atrás, cuando se creaba un software nuevo se probaba la versión beta antes de comercializarlo, para que el usuario no se encontrara con sorpresas desagradables. Ahora, ese mismo software se lanza al mercado inmediatamente y es el usuario el que tropieza con los problemas y señala dónde se encuentran. Así, además de sufrir las molestias, carga con la responsabilidad de comunicarlas al fabricante.


Yo tengo mis dudas de que el término “cultura participativa”, se ideara con esta intención, pero igual es otro término que debo actualizar.


El asunto es que, tal y como lo veo yo, muchos periodistas cada informan menos y “rumorologuean” más. Será que las noticias, acorde con los tiempos, también son provisionales. Será.

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6 Responses to Hablar por hablar (Storytelling y política, 2)

  1. mertxe says:

    Es posible y sano que todos tengamos que revisar nuestras ideas, pero lo que te has encontrado no es ni más ni menos que el enfrentamiento entre un uso riguroso y adecuado de los términos, como tu realizas y una utilización marketiniana, para crear impacto y generar lectores. En fin…

  2. Montecarlo says:

    Hola, Mertxe. Gracias por el comentario. Tal vez lo más importante sea establecer espacios de diálogo y matener abiertas las discusiones. Puede que, con eso, logremos ser más conscientes de nuestras palabras, nuestros actos y nuestras intenciones. Si, como dicen en PNL, siempre comunicamos, lo interesante será ajustar nuestro mensaje, y el mejor modo de hacerlo que se me ocurre es éste: hablando y escuchando. Un abrazo.

  3. Me lo he pasado bomba con el post. Es que… son muchas cosas.

    a) que el titular no tenga nada que ver con el texto, pasa todos los días. es que un periódico -es decir, sus periodistas- no venden información, dudo mucho si realmente alguna vez lo hicieron, venden su agenda y la agenda del periodista. Luego, hay mucha deriva a llamar la atención, viven en un modelo de audiencia masiva. O al menos, necesariamente alta. Pero siempre nos quedará The Economist y otros más. Lo importante es que, al revés de lo que piensan los periodistas críticos con la prensa, son la excepción, no la norma. No son un modelo a seguir porque son sólo una opción. Otra cosa es que haya gente que nos guste más. Que sea una opción se hace evidente en la era de la red.

    b) efectivamente, qué pobre twitter. Qué pobre el estado de opinión que se ha creado diciendo que la identidad digital está allí, y el poder del público y el empoderamiento de la población… ese intercambio de twits refleja el estado real de la red: que hemos renunciado, tantas veces, a la complicación, a sofisticarnos. Seguramente era pedir demasiado que toda la población tornara a convertirse en reflexivos ciudadanos deseosos de proyectar su pensamiento tuviera la calidad que tuviera. Pero que hayamos dejado que ocurra en el entorno que conformó la era de la blogosfera orgullosa de ser un mundo nuevo que reemplazaba la construcción de agendas por parte de “los medios”, sí entra dentro de lo criticable para cierta élite tecnológica que hizo su prestigio en ese mundo.

    c) no creo en la idea de “cultura participativa”. Eso sólo es un escalón. Creo en la cultura entre pares. Es decir, creo que el modelo cultural deja de ser patrimonio de un grupo de gente que se autodenomina “la cultura” porque se autodefinen como artistas o intelectuales y acaparaban el acceso a las herramientas y los canales de expresarla. “Participar” o “adherirse” (eso que se hace en facebook marcando un botón que impone una solución, esa de me gusta, aunque tu sentimiento interior sea otro y tantas veces ni has leído lo que dices que te gusta) es sólo una concesión útil del autor para vincularse a otros, pero la grandeza ocurre cuando hay cocreación, cuando hay debate entre creadores desde plataformas autónomas.

    d) el ruido crece, sólo queda educarse en ponerse límites y elegir a qué le prestas atención. Es hacer yoga, detener la mente y concentrarla en el ámbito que puedes controlar y aprender a renunciar a lo inabarcable. Yo he vuelto a la disciplina de leer y comentar en blogs como arma.

  4. admin says:

    Muchas gracias por tu comentario, Gonzalo.

    Me alegra que te hay divertido el post (la política y sus satélites es lo que tiene!) y que vuelvas a militar en la lectura y comentario de blogs, especialmente con aportaciones tan completas como ésta.

    Respecto a la cultura participativa, como antos otros fenómenos “2.0”, esperemos a ver cómo evolucionan, ya que hay muchos factores que pueden determinar en qué sentido crecen.

    Sigamos debatiendo, por favor. No olvidemos el sano ejercicio del diálogo y la reflexión.
    Por supuesto, este espacio está a vuestra disposición.

    Un abrazo.

  5. Y yo me perdí este post en su momento, anda que ya me vale.

    Supongo que son los efectos improductivos de pelear con una masa disforme y adaptativa cual ameba como es “la cultura de la opinión” heredada de la postmodernidad, donde no hay autoridades otorgables ni reconocibles, sino, yo, aquí, desde mi casa/web, suelto que fue penalti. Y todos en casa de todos, y nadie sabe exactamente qué es lo suyo.

    Un apunte, ¿amarillo o rosa? Porque creo que en España el color es el rosa tertuliano opinador.

    Y, sn dar más la lata, dejo un par de reflexiones que espero sirvan o entretengan, ambos sobre Cultura Participativa.

    1.- LA PSICOLOGÍA Y EL MUNDO DIGITAL (ideas sueltas), Y EL COMENTARIO MEADILLA EN NUESTRA PUBERTAD DIGITAL:
    Podría hablar de Piaget, Chomsky y Spelke, de Karmiloff-Smith… o lo que es lo mismo, de constructivismo, innatismo, conductismo, de…; pero lo voy a simplificar “mucho” (listillos abstenerse).
    Si analizamos algunos de los términos empleados en los últimos, más menos, 30 años para definir la sociedad (además de postmoderna, postindustrial, híbrida…) nos encontramos: 1º Sociedad de la Información, 2º Sociedad del Conocimiento y 3º Sociedad mediatizada. Bien, si ahora cogemos ese listado y lo comparamos con los cambios/etapas/procesos psicológicos y cognitivos que se dan en una persona desde su infancia (bebé) a madurez (¡qué término más raro!), ¿qué nos encontramos? Que, y simplificando muuuuuucho (abstenerse “comentario meadilla”), primero recibimos información (sociedad de la información), después y en paralelo, generamos conocimientos, y eso tiene mucho que ver la comunicación. Todo como una bola en una construcción, que no sólo constructivista, y con los distintos estadios coexistiendo a la vez. Lo que nos llevaría a afirmar sin el menor temor…que somos, ¡cómo mucho! unos PUBERTARIOS DIGITALES, y que la mayoría de nuestros comentarios no superan el graffitti (entiéndase bombardeo), la pata levantada del perro marcando la esquina o la búsqueda de una firma -si es que sirve para algo-… Resumiendo, no preocuparse, si los factores geopolíticoshistóricoculturales no destrozan el mundo en un par de semanas, la cosa irá, poco a poco, a mejor. Eso sí, que nadie espere mucho, que somos quienes somos, y NADIE más.

    2.- “A ver, si ha cambiado la relación entre consumidor y productor, si tenemos prosumidores, ha cambiado la fórmula productiva, lo que afecta directamente a la teoría y práctica de la Organización, no sólo al nivel interno de los diversos actores sociales (empresas, ciudadanía e instituciones), sino de una manera global, a la relación entre los mismos y, por ende, a la orgnización de la propia sociedad. Esto es, en un cultura totalmente mediatizada, la convergencia de medios lleva a la convergencia de todos los actores implicados en la construcción social, a la convergencia de la organización, y surge un nuevo paradigma horizontal, no piramidal, donde cada uno ha de aportar y ganar. Eso sí, que nadie caiga en el concepto estúpido de horizontalidad donde todos hacemos de todo y todos decidimos, no. Por horizontal se entiende que todos somos PRODUCTORES, que todos, desde nuestra faceta, cnostruimos, participamos. Y a la producción encargada de buscar las “sinergias” (sí, no gusta el término, ¿y qué?) entre los los actores, de forma que todos salgan beneficiados en sus propios y personales o empresariales intereses se le llama, PRODUCCIÓN DE SINERGIAS”. Ej.: MOVILÍZATE, una plataforma conversacional.

    Espero no exceder la confianza. Un saludo.

  6. Montecarlo says:

    Hola, José Ignacio. Todo aportación es bienvenida, siempre que sea constructiva. (La queja por la queja es una de las pocas cosas que no tienen cabida en este espacio).
    Sí, resulta evidente que estamos en fase de crecimiento, y aunque la forma final (si es que la hay) vendrá determinada, al menos en parte, por los elementos seminales, conocer estos no es suficiente para imaginar el resultado.
    De ahí que será útil seguir observando y reflexionando al tiempo que vamos produciendo. Como tú dices, cada uno en su área y su medida. Y en el momento que considere adecuado. (Un buen comentario nunca llega tarde).

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